Evento de inauguración del nuevo MUDEM: Ayuntamiento de Molina de Segura
En Colectivo3 nos encargamos de la inauguración del nuevo Museo del Enclave de la Muralla de Molina de Segura
Hay inauguraciones que empiezan con una cinta y terminan con una foto. Correctas, institucionales, previsibles.
De esas que cumplen el expediente y se olvidan antes de que encuentres el coche.
La inauguración del nuevo MUDEM no podía ser eso.
No se trataba solo de abrir un museo. Se trataba de presentar de nuevo una muralla medieval de origen andalusí, con más de ochocientos años de historia en pleno centro de Molina de Segura.
Y cuando tienes delante algo así, no lo tratas como si inauguraras una sala de reuniones con sillas nuevas.
Había que hacer otra cosa. Conseguir que la gente entrara en un espacio moderno y, durante unos minutos, dejara de estar en 2026.
Eso fue lo que hicimos.
En Colectivo3 nos encargamos del evento de inauguración del nuevo MUDEM, el Museo del Enclave de la Muralla de Molina de Segura: concepto, guion, identidad, producción audiovisual, sonido, señalética, merchandising, campaña y organización del acto.
Porque un evento de inauguración es justo eso: el acto con el que un espacio se presenta en público por primera vez, mezclando protocolo, relato, audiovisual y experiencia para que el mensaje no solo se entienda, sino que se recuerde.
Todo para una idea sencilla.
Que la muralla no pareciera una piedra antigua iluminada. Que pareciera lo que era: una historia viva.

El reto de esta inauguración: presentar una obra sin que pareciera una obra
El proyecto que se inauguraba, “La Muralla de Molina de Segura en el siglo XXI: patrimonio y turismo sostenible”, era mucho más que una intervención museográfica.
Había inversión pública, fondos europeos, tecnología y una nueva forma de visitar el espacio.
Pero, sobre todo, había una pregunta: ¿cómo cuentas todo eso sin convertir el acto en una sucesión de datos, cifras y discursos?
Los datos importan, claro que importan. Lo que pasa es que nadie sale de una inauguración diciendo “qué mañana tan emocionante, sobre todo cuando han mencionado la partida presupuestaria”.
La gente recuerda otra cosa. Una imagen. Una frase. Un silencio. Una sensación.
Así que empezamos por ahí. No por las sillas, ni por el atril, ni por el orden de intervención.
Por la sensación que queríamos dejar.

Una identidad para que todo tuviera la misma cara
Antes del evento diseñamos la nueva imagen de La Muralla Medieval de Molina de Segura. No como un adorno. Ni como ese “ponme un logo por aquí, que esto queda vacío”.
Esa identidad tenía que funcionar en todas partes: en el museo, en la señalética, en el merchandising, en la campaña y en el propio acto.
Porque cuando una inauguración se piensa bien, todo habla el mismo idioma. La invitación, el cartel, el recorrido, la luz, el vídeo, el cierre. Todo.
Cuando no se piensa, cada pieza va por su cuenta y aquello acaba pareciendo una verbena montada por cinco comités distintos.
Aquí no queríamos eso. Queríamos una imagen clara, reconocible y sobria.
Una cara nueva para una muralla muy antigua.

El momento de cerrar los ojos
El acto comenzó con una presentación breve ante responsables municipales, representantes institucionales, medios de comunicación y vecinos de Molina de Segura. Hasta ahí, lo esperable.
Pero el primer giro llegó pronto: pedimos al público que cerrara los ojos.
Sí, en un museo. Tiene su gracia.
Y, a veces, la mejor forma de mirar algo es dejar de mirarlo un momento.
Con los ojos cerrados, la sala se llenó de sonido. La Molina de mediados del siglo XIII: el bullicio del zoco, los talleres, los niños jugando, la llamada a la oración del muecín, las campanas cristianas.
Dos mundos sonando a la vez.
Durante unos minutos, la muralla dejó de ser un resto arqueológico y volvió a ser un lugar habitado.
Ese era el objetivo. No explicar la historia desde fuera, sino meter al público dentro.
Alana, la voz de la muralla
Tras las intervenciones institucionales llegó uno de los momentos centrales del evento. Le pedimos al público que mirara hacia la puerta por la que había entrado.
Y allí apareció Alana: una pieza audiovisual proyectada sobre la propia piedra de la muralla.
Durante unos cuarenta y cinco segundos, la muralla tomó voz.
No era un vídeo puesto porque sí. No era tecnología para hacer ruido. Era una forma de contar algo que llevaba siglos callado.
Y esto importa, porque en muchos eventos corporativos la tecnología se usa como quien se compra una chaqueta brillante para que todos le miren.
Aquí pasaba lo contrario: la tecnología tenía que desaparecer un poco y ponerse al servicio de la historia.
Que nadie se fuera pensando “qué proyector más bueno”. Que se fuera pensando otra cosa.
La muralla nos habló.
Una visita pensada para que nadie se sintiera arrastrado
Después del acto organizamos la visita al nuevo MUDEM por grupos reducidos. Cada grupo tenía su nombre, cada recorrido estaba previsto y cada movimiento tenía sentido.
Puede parecer un detalle menor. No lo es.
Un museo nuevo no se enseña como si soltaras una manada en un pasillo. Hay que acompañar, marcar el ritmo y dejar que la gente mire, pregunte y entienda.
Dentro, los asistentes descubrieron los nuevos recursos del espacio: hologramas, videowall interactivo, sala inmersiva, realidad virtual, cine 4D y tecnología de bajo consumo.
Pero, de nuevo, el centro no era la pantalla. Era la muralla.
La tecnología estaba ahí para que el patrimonio se entendiera mejor. No para competir con él.

Lo que no sale en la foto también sostiene el evento
En Colectivo3 también nos encargamos de la señalética, el merchandising, la sonorización del espacio y los materiales para que el acto funcionara con naturalidad.
Es poco vistoso de contar. Pero muy importante de hacer.
Porque un evento no se cae solo por una gran decisión equivocada. A veces se cae por una señal que no está, un micro que no suena, un grupo que no sabe dónde ir o un detalle que nadie revisó.
Por eso el trabajo invisible importa tanto.
Cuando está bien hecho, casi nadie lo nota. Y esa es justo la señal de que funciona.
Y al final, la conversación
El acto terminó con un vino español. Ese momento en el que los asistentes dejan de ser público y empiezan a comentar lo que han visto.
Ahí también se mide una inauguración. En lo que se dice después.
En las preguntas, en las caras, en las frases que se repiten.
Porque una inauguración no termina cuando acaba el último discurso.
Termina cuando la gente se va con una idea clara en la cabeza. Y, si se ha hecho bien, con una sensación en el cuerpo.
La campaña para llevar la reapertura más allá del acto
El evento era importante, pero no podía quedarse solo en quienes estuvieron allí.
Por eso desarrollamos también una campaña de publicidad en medios tradicionales y redes sociales para anunciar la reapertura, y un vídeo corporativo para explicar el alcance del proyecto y mostrar todo el trabajo realizado.
Porque una inauguración tiene dos vidas. La del día del acto. Y la de todo lo que se comunica después.
Si solo cuidas la primera, desaprovechas la mitad del trabajo.
Una muralla medieval dentro de una experiencia contemporánea
El nuevo MUDEM conserva un tramo de muralla medieval de origen andalusí, con varias torres adosadas, una de ellas nonagonal y sin paralelos conocidos en su época. Un Bien de Interés Cultural repartido entre el museo y el Centro Municipal Los Postigos.
Esa era la materia prima. Y era muy buena.
Pero la materia prima no basta: una buena historia mal contada parece pequeña, y una buena historia bien contada crece.
Nuestro trabajo fue ese. Dar forma a una experiencia para que el público entendiera el valor histórico del espacio sin sentir que asistía a una clase.
Porque esto no era una clase. Era una inauguración.
Y tenía que sentirse como tal.

Lo que hizo Colectivo3 en este evento de inauguración
En este evento de inauguración nos encargamos de:
- Conceptualización del acto.
- Guion de la presentación.
- Nueva imagen de La Muralla Medieval de Molina de Segura.
- Producción audiovisual.
- Paisaje sonoro medieval.
- Proyección de Alana sobre la muralla.
- Señalética.
- Merchandising.
- Sonorización.
- Organización de visitas por grupos.
- Campaña en medios tradicionales y redes sociales.
- Vídeo corporativo del proyecto.
Muchas piezas. Una sola idea: que la muralla volviera a hablar.
La idea que nos llevamos
El patrimonio no necesita disfrazarse de moderno. Necesita contarse de una forma que la gente de hoy pueda sentir.
Esa fue la clave del evento de inauguración del nuevo MUDEM.
No llenar la sala de efectos. No convertir la historia en espectáculo vacío. No hacer una inauguración para cubrir expediente.
Hacer que una muralla de más de ochocientos años tuviera voz durante una mañana. Y que quienes estuvieron allí pudieran escucharla.
Eso hicimos.
Preguntas frecuentes sobre el evento de inauguración del MUDEM
Es el acto con el que un espacio, una marca o un proyecto se presentan en público por primera vez. Mezcla protocolo, relato, audiovisual y experiencia. El objetivo no es solo informar. Es que la gente se acuerde.
Concepto, guion, identidad visual, producción audiovisual y sonora, señalética, merchandising, organización del público y campaña de comunicación. En el MUDEM nos encargamos de todo eso, de la idea al vino español.
Colectivo3. La conceptualización, el guion, la nueva imagen de la muralla, la producción audiovisual, el paisaje sonoro, la proyección de Alana, la señalética, el merchandising, las visitas y la campaña.
Porque los datos se olvidan y las sensaciones no. Un paisaje sonoro o una proyección bien pensada explican el valor de un sitio mejor que diez minutos de cifras.
No tanto como parece. Lo que más se nota no es el gasto. Es la idea. Un buen concepto con pocos medios luce más que mucho dinero sin rumbo.
Colectivo3. Eventos, campañas y relatos para marcas e instituciones que tienen algo que contar y no quieren contarlo como todo el mundo.
J.M.R.
4 de junio de 2026
CONNECT
Evento de inauguración del nuevo MUDEM: Ayuntamiento de Molina de Segura
En Colectivo3 nos encargamos de la inauguración del nuevo Museo del Enclave de la Muralla de Molina de Segura
Hay inauguraciones que empiezan con una cinta y terminan con una foto. Correctas, institucionales, previsibles.
De esas que cumplen el expediente y se olvidan antes de que encuentres el coche.
La inauguración del nuevo MUDEM no podía ser eso.
No se trataba solo de abrir un museo. Se trataba de presentar de nuevo una muralla medieval de origen andalusí, con más de ochocientos años de historia en pleno centro de Molina de Segura.
Y cuando tienes delante algo así, no lo tratas como si inauguraras una sala de reuniones con sillas nuevas.
Había que hacer otra cosa. Conseguir que la gente entrara en un espacio moderno y, durante unos minutos, dejara de estar en 2026.
Eso fue lo que hicimos.
En Colectivo3 nos encargamos del evento de inauguración del nuevo MUDEM, el Museo del Enclave de la Muralla de Molina de Segura: concepto, guion, identidad, producción audiovisual, sonido, señalética, merchandising, campaña y organización del acto.
Porque un evento de inauguración es justo eso: el acto con el que un espacio se presenta en público por primera vez, mezclando protocolo, relato, audiovisual y experiencia para que el mensaje no solo se entienda, sino que se recuerde.
Todo para una idea sencilla.
Que la muralla no pareciera una piedra antigua iluminada. Que pareciera lo que era: una historia viva.

El reto de esta inauguración: presentar una obra sin que pareciera una obra
El proyecto que se inauguraba, “La Muralla de Molina de Segura en el siglo XXI: patrimonio y turismo sostenible”, era mucho más que una intervención museográfica.
Había inversión pública, fondos europeos, tecnología y una nueva forma de visitar el espacio.
Pero, sobre todo, había una pregunta: ¿cómo cuentas todo eso sin convertir el acto en una sucesión de datos, cifras y discursos?
Los datos importan, claro que importan. Lo que pasa es que nadie sale de una inauguración diciendo “qué mañana tan emocionante, sobre todo cuando han mencionado la partida presupuestaria”.
La gente recuerda otra cosa. Una imagen. Una frase. Un silencio. Una sensación.
Así que empezamos por ahí. No por las sillas, ni por el atril, ni por el orden de intervención.
Por la sensación que queríamos dejar.

Una identidad para que todo tuviera la misma cara
Antes del evento diseñamos la nueva imagen de La Muralla Medieval de Molina de Segura. No como un adorno. Ni como ese “ponme un logo por aquí, que esto queda vacío”.
Esa identidad tenía que funcionar en todas partes: en el museo, en la señalética, en el merchandising, en la campaña y en el propio acto.
Porque cuando una inauguración se piensa bien, todo habla el mismo idioma. La invitación, el cartel, el recorrido, la luz, el vídeo, el cierre. Todo.
Cuando no se piensa, cada pieza va por su cuenta y aquello acaba pareciendo una verbena montada por cinco comités distintos.
Aquí no queríamos eso. Queríamos una imagen clara, reconocible y sobria.
Una cara nueva para una muralla muy antigua.

El momento de cerrar los ojos
El acto comenzó con una presentación breve ante responsables municipales, representantes institucionales, medios de comunicación y vecinos de Molina de Segura. Hasta ahí, lo esperable.
Pero el primer giro llegó pronto: pedimos al público que cerrara los ojos.
Sí, en un museo. Tiene su gracia.
Y, a veces, la mejor forma de mirar algo es dejar de mirarlo un momento.
Con los ojos cerrados, la sala se llenó de sonido. La Molina de mediados del siglo XIII: el bullicio del zoco, los talleres, los niños jugando, la llamada a la oración del muecín, las campanas cristianas.
Dos mundos sonando a la vez.
Durante unos minutos, la muralla dejó de ser un resto arqueológico y volvió a ser un lugar habitado.
Ese era el objetivo. No explicar la historia desde fuera, sino meter al público dentro.
Alana, la voz de la muralla
Tras las intervenciones institucionales llegó uno de los momentos centrales del evento. Le pedimos al público que mirara hacia la puerta por la que había entrado.
Y allí apareció Alana: una pieza audiovisual proyectada sobre la propia piedra de la muralla.
Durante unos cuarenta y cinco segundos, la muralla tomó voz.
No era un vídeo puesto porque sí. No era tecnología para hacer ruido. Era una forma de contar algo que llevaba siglos callado.
Y esto importa, porque en muchos eventos corporativos la tecnología se usa como quien se compra una chaqueta brillante para que todos le miren.
Aquí pasaba lo contrario: la tecnología tenía que desaparecer un poco y ponerse al servicio de la historia.
Que nadie se fuera pensando “qué proyector más bueno”. Que se fuera pensando otra cosa.
La muralla nos habló.
Una visita pensada para que nadie se sintiera arrastrado
Después del acto organizamos la visita al nuevo MUDEM por grupos reducidos. Cada grupo tenía su nombre, cada recorrido estaba previsto y cada movimiento tenía sentido.
Puede parecer un detalle menor. No lo es.
Un museo nuevo no se enseña como si soltaras una manada en un pasillo. Hay que acompañar, marcar el ritmo y dejar que la gente mire, pregunte y entienda.
Dentro, los asistentes descubrieron los nuevos recursos del espacio: hologramas, videowall interactivo, sala inmersiva, realidad virtual, cine 4D y tecnología de bajo consumo.
Pero, de nuevo, el centro no era la pantalla. Era la muralla.
La tecnología estaba ahí para que el patrimonio se entendiera mejor. No para competir con él.

Lo que no sale en la foto también sostiene el evento
En Colectivo3 también nos encargamos de la señalética, el merchandising, la sonorización del espacio y los materiales para que el acto funcionara con naturalidad.
Es poco vistoso de contar. Pero muy importante de hacer.
Porque un evento no se cae solo por una gran decisión equivocada. A veces se cae por una señal que no está, un micro que no suena, un grupo que no sabe dónde ir o un detalle que nadie revisó.
Por eso el trabajo invisible importa tanto.
Cuando está bien hecho, casi nadie lo nota. Y esa es justo la señal de que funciona.
Y al final, la conversación
El acto terminó con un vino español. Ese momento en el que los asistentes dejan de ser público y empiezan a comentar lo que han visto.
Ahí también se mide una inauguración. En lo que se dice después.
En las preguntas, en las caras, en las frases que se repiten.
Porque una inauguración no termina cuando acaba el último discurso.
Termina cuando la gente se va con una idea clara en la cabeza. Y, si se ha hecho bien, con una sensación en el cuerpo.
La campaña para llevar la reapertura más allá del acto
El evento era importante, pero no podía quedarse solo en quienes estuvieron allí.
Por eso desarrollamos también una campaña de publicidad en medios tradicionales y redes sociales para anunciar la reapertura, y un vídeo corporativo para explicar el alcance del proyecto y mostrar todo el trabajo realizado.
Porque una inauguración tiene dos vidas. La del día del acto. Y la de todo lo que se comunica después.
Si solo cuidas la primera, desaprovechas la mitad del trabajo.
Una muralla medieval dentro de una experiencia contemporánea
El nuevo MUDEM conserva un tramo de muralla medieval de origen andalusí, con varias torres adosadas, una de ellas nonagonal y sin paralelos conocidos en su época. Un Bien de Interés Cultural repartido entre el museo y el Centro Municipal Los Postigos.
Esa era la materia prima. Y era muy buena.
Pero la materia prima no basta: una buena historia mal contada parece pequeña, y una buena historia bien contada crece.
Nuestro trabajo fue ese. Dar forma a una experiencia para que el público entendiera el valor histórico del espacio sin sentir que asistía a una clase.
Porque esto no era una clase. Era una inauguración.
Y tenía que sentirse como tal.

Lo que hizo Colectivo3 en este evento de inauguración
En este evento de inauguración nos encargamos de:
- Conceptualización del acto.
- Guion de la presentación.
- Nueva imagen de La Muralla Medieval de Molina de Segura.
- Producción audiovisual.
- Paisaje sonoro medieval.
- Proyección de Alana sobre la muralla.
- Señalética.
- Merchandising.
- Sonorización.
- Organización de visitas por grupos.
- Campaña en medios tradicionales y redes sociales.
- Vídeo corporativo del proyecto.
Muchas piezas. Una sola idea: que la muralla volviera a hablar.
La idea que nos llevamos
El patrimonio no necesita disfrazarse de moderno. Necesita contarse de una forma que la gente de hoy pueda sentir.
Esa fue la clave del evento de inauguración del nuevo MUDEM.
No llenar la sala de efectos. No convertir la historia en espectáculo vacío. No hacer una inauguración para cubrir expediente.
Hacer que una muralla de más de ochocientos años tuviera voz durante una mañana. Y que quienes estuvieron allí pudieran escucharla.
Eso hicimos.
Preguntas frecuentes sobre el evento de inauguración del MUDEM
Es el acto con el que un espacio, una marca o un proyecto se presentan en público por primera vez. Mezcla protocolo, relato, audiovisual y experiencia. El objetivo no es solo informar. Es que la gente se acuerde.
Concepto, guion, identidad visual, producción audiovisual y sonora, señalética, merchandising, organización del público y campaña de comunicación. En el MUDEM nos encargamos de todo eso, de la idea al vino español.
Colectivo3. La conceptualización, el guion, la nueva imagen de la muralla, la producción audiovisual, el paisaje sonoro, la proyección de Alana, la señalética, el merchandising, las visitas y la campaña.
Porque los datos se olvidan y las sensaciones no. Un paisaje sonoro o una proyección bien pensada explican el valor de un sitio mejor que diez minutos de cifras.
No tanto como parece. Lo que más se nota no es el gasto. Es la idea. Un buen concepto con pocos medios luce más que mucho dinero sin rumbo.
Colectivo3. Eventos, campañas y relatos para marcas e instituciones que tienen algo que contar y no quieren contarlo como todo el mundo.
J.M.R.
4 de junio de 2026